Núcleo Huaraz: 15 años acompañando sueños, construyendo futuros y fortaleciendo comunidades a través de la música.
La primera sede de Sinfonía por el Perú en alcanzar este aniversario ha impactado a más de mil niñas, niños y adolescentes desde 2011, consolidando un modelo de transformación social con evidencia verificable.
Este 19 de febrero, el Núcleo Huaraz celebra 15 años de trabajo ininterrumpido formando a niñas, niños y adolescentes a través de la música. Fundado el 19 de febrero de 2011, el núcleo inició sus actividades con el elenco coral y orquestal, consolidando desde 2016 su formación coral y sumando en 2019 el ensamble de guitarra.
A lo largo de estos años, la sede ha brindado atención a más de 1000 beneficiarios, alcanzando actualmente a 220 niñas, niños y adolescentes, provenientes de distritos ancashinos como Huaraz, Independencia, Carhuaz y Tarica. Este alcance territorial reafirma su rol como referente cultural y formativo en la provincia.
Una historia de crecimiento y reconocimiento
El Núcleo Huaraz ha transitado por distintos espacios a lo largo de su historia: inició en la Parroquia San Antonio, luego se trasladó al Centro Cultural de Huaraz en 2012, posteriormente al Colegio Señor de los Milagros y, desde 2024, desarrolla sus actividades en la Parroquia Santo Toribio de Mogrovejo.
Entre sus hitos más importantes destacan el reconocimiento del Ministerio de Cultura en 2013, por su gran aporte y valor cultural a la cultura Ancashina; la firma de convenios con instituciones locales, la participación en encuentros nacionales e internacionales de coros —incluyendo Bahamas en 2016— y su presencia constante en celebraciones oficiales de la ciudad.
«Creo que el cambio más significativo que el núcleo ha generado en la comunidad de Huaraz ha sido el despertar cultural que provocó la formación de la orquesta hasta el 2015, marcando un antes y un después en la vida artística de la ciudad, donde no había estos estándares ni tipos de actividades musicales. Hoy, ese impacto continúa cuando la comunidad se admira al escuchar las voces y cuerdas de guitarra de nuestros niños, adolescentes y jóvenes en concierto, reconociendo en ellas su compromiso, esfuerzo y deseo de superación para su futuro» —Américo Flores, director de la sede.
Impacto con evidencia
Más allá de la formación musical, el Núcleo Huaraz forma parte de un modelo respaldado por evidencia experimental y evaluaciones anuales que demuestran transformaciones e impactos concretos, medibles y sostenidos en la vida de los estudiantes. De esta manera, la Evaluación Anual 2025 de nuestra institución demuestra mejoras significativas en su desarrollo socioemocional, reportando que 79% mejoró su confianza, 80% su responsabilidad, 74% su capacidad para hacer amigos y 79% sus habilidades de comunicación.
En el ámbito educativo, la evaluación señala que el 85% reflexiona activamente sobre su proyecto de vida. Respecto al ámbito familiar, el 92% percibe que la relación ha mejorado, reflejándose en la dinámica saludable de la comunicación y el acompañamiento familiar.
Comunidad y liderazgo local
La participación de las familias ha evolucionado hacia un modelo de corresponsabilidad activa. A través de nuestro Programa de Brigadistas, madres y padres asumen un rol protagónico en la organización y cuidado de la sede, evidenciando sentido de pertenencia y cohesión comunitaria, cualidades que forman parte de los objetivos del programa.
Un dato que refleja la sostenibilidad formativa y la proyección que buscamos en los beneficiarios, es que los tres instructores actuales del núcleo son ex participantes de nuestros programas formativos, consolidando un ciclo virtuoso donde antiguos estudiantes regresan como agentes de cambio en su propia comunidad.
Mirando hacia el futuro
Entre los principales desafíos de la sede, está la necesidad de contar con un aliado estratégico que garantice espacios permanentes para el desarrollo de actividades, así como mantener y ampliar el número de beneficiarios atendidos. En esa línea, se viene gestionando una articulación con la Subgerencia de Deporte y Cultura del Distrito de Independencia para ampliar nuestra visibilidad y participación comunitaria, además de fortalecer la estrategia de salud mental mediante la coordinación con centros de salud mental comunitaria en la zona.
En contraparte, nuestra intervención en la localidad cuenta con el invaluable apoyo de Help Perú, organización sin fines de lucro que colabora con comunidades vulnerables en el país a través de la gestión y financiamiento de proyectos sociales, y que contribuye con la sostenibilidad de la sede desde el 2017.
Al cumplir 15 años, el Núcleo Huaraz reafirma su compromiso con la formación musical integral y con un modelo de transformación social que ha demostrado resultados sostenidos en el tiempo. Su historia es testimonio de que, cuando la música se trabaja con rigor pedagógico y compromiso comunitario, su impacto trasciende generaciones y construye sueños. De esta manera, el primer quinceavo aniversario de una de nuestras sedes en el año no solo celebra el tiempo recorrido, sino también el poder transformador de la música como herramienta de desarrollo y esperanza para comunidades enteras.
Sinfonía por el Perú, 15 años acompañando sueños, construyendo futuro.
