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Día internacional de la Niña 2024: la visión de futuro de las niñas

Día Internacional de la Niña 2024

Niñas constructoras de su futuro: Empoderamiento y liderazgo a través de la música

Cada 11 de octubre, desde 2012, se conmemora el Día Internacional de la Niña, una fecha establecida por las Naciones Unidas para reconocer los desafíos únicos que enfrentan las niñas en todo el mundo y promover sus derechos. Este día busca promover que las niñas vivan en un mundo justo, libre de violencia y con las mismas oportunidades para su desarrollo.

En Sinfonía por el Perú, nuestro compromiso con los derechos y oportunidades de las niñas se refleja en los resultados obtenidos a través de nuestra metodología de trabajo en el campo de la música para la acción social. Estos resultados, avalados por el Reporte de la primera y segunda medición de impacto realizado por GRADE–Grupo de Análisis para el Desarrollo, y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, demuestran importantes avances. Entre los hallazgos más destacados se encuentra la reducción del 33% en la prevalencia de conductas de riesgo severas, una disminución del 75% en la prevalencia de embarazos, y una reducción del 15% en el tiempo dedicado al cuidado de familiares, labores domésticas y trabajo. Además, se ha registrado un aumento del 17% en la práctica cotidiana de la música entre mujeres y niñas, y un 13% en el porcentaje de estudios en casa. A esta transformación, que vislumbra un futuro prometedor para ellas, la llamamos el #EfectoSinfonía.

Este efecto positivo se evidencia también en los testimonios y experiencias de vida de beneficiarias como Heidy, soprano del Coro Juvenil de los Elencos Centrales y estudiante de Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Heidy es además activista en la organización feminista Quinta Ola, que promueve y defiende los derechos de adolescentes y jóvenes mujeres. A sus 17 años, ha sido vocera de la asociación en la presentación de un proyecto de ley para prevenir el ciberacoso en espacios educativos, manteniendo reuniones con diversas congresistas en plenarias y mesas de trabajo para abordar esta problemática. Actualmente, es miembro del Consejo Consultivo de Quinta Ola, donde trabaja para que más niñas y jóvenes conozcan sus derechos y promuevan iniciativas en sus comunidades.

Al respecto, Heidy comparte su reflexión:

“Siendo una adolescente puedes empezar a lograr grandes cosas y esos factores no deben ser limitantes. En un país como el nuestro a veces se invisibilizan nuestras luchas… como cuando eres una niña y no te tienen en cuenta. Se debe considerar la voz de quien sufre, de la experiencia”.

Además, resalta que “sí podemos hacer contribuciones desde nuestros espacios para cambiar las cosas. A veces uno siente que el Perú está perdido, pero luego te das cuenta de que tú misma puedes empezar a hacer cambios, y que tus compañeras también pueden hacerlos. No estamos solas en este mundo”.

Otro logro de Heidy es la creación de In Crescendo, una organización juvenil en su universidad que empodera a estudiantes a través de la música. In Crescendo implementa tres pilares de fortalecimiento: el académico, el personal y el ciudadano, brindando espacios donde se revaloriza el trabajo de las mujeres y la comunidad LGTBQ+, promoviendo diversas formas de arte.

Heidy destaca la importancia de la participación activa de niñas y jóvenes para visibilizar las luchas diarias. Enfatiza que es necesario que desde las escuelas, centros formativos, municipalidades y gobiernos se creen espacios donde las niñas puedan expresar sus demandas y abordar los problemas que enfrentan desde la interseccionalidad.

 “Creo que hacen falta más oportunidades. A veces uno vive en una burbuja y piensa que todos las tenemos, pero la realidad no es esa. Me gustaría que más niñas tuvieran la oportunidad que yo tuve, de pertenecer a algo tan bonito como Sinfonía, de aprender a través de la música, el arte o el deporte. Encontrar una pasión que las impulse puede ayudar a cerrar las desigualdades entre hombres y mujeres”.

Finalmente, nuestra beneficiaria recalca el valor de la enseñanza musical que le permitió forjar cualidades como la resiliencia, la autoestima, el espíritu ciudadano, y la llevó a aprender a soltarse, explayarse, saber que puede conectarse con las personas, que puede establecer conexiones valiosas con sus colegas en la universidad, en las organizaciones que integra, o con su público en el escenario, y generar impactos positivos en cada una de sus acciones.

“Yo quisiera decirles a todos las niñas, que seguro tienen mucho sueños que quieren cumplir, que sigan luchando por ellos, que a veces uno cree que son cosas imposibles, pero que realmente se pueden lograr si uno trabaja duro y si es consciente de que el trabajo que una hace no siempre va a ser grande, sino que se empieza con pequeñas acciones que pueden hacer un cambio. Hay que seguir luchando para que nos reconozcan, y para buscar las oportunidades, aprovecharlas, y también compartir estos aprendizajes con las demás, porque así es como se empieza a ser un agente de cambio en el hogar, en el colegio, en la comunidad”

Otra beneficiaria que es un ejemplo de liderazgo y empoderamiento juvenil es Clarita Quispe Poma, integrante del Coro Juvenil de Sinfonía por el Perú. Clarita, quien ingresó a la organización a los 8 años como contrabajista, encontró su pasión en el canto lírico. Desde 2018 forma parte de los Coros Centrales Juveniles y hoy estudia canto lírico en la Universidad Nacional de Música (UNM).

Clarita ha aprendido que la competencia no es entre compañeros, sino que todos aprenden unos de otros.

“En el coro trabajamos mucho en equipo para lograr resultados específicos, y esa unión es algo que trato de aplicar también en la universidad”. Su participación en el coro la ayudó a superar su timidez y a asumir roles de liderazgo, como ser capo y líder de su cuerda. Este crecimiento personal la llevó a cofundar Tutti Huasi, un proyecto social musical que ofrece educación musical a niños y niñas de bajos recursos en San Martín de Porres. Conoce más de esta iniciativa con el audioblog que creamos a modo de reportaje en el mes de julio: Academia social musical Tutti Huasi

Clarita ha participado en giras internacionales con el coro, llevando su talento a Chile y Austria, y ha sostenido reuniones con mujeres líderes mundiales. Además, representó al Perú en una gira europea como parte del World Youth Choir, recorriendo países como Italia, Austria, Países Bajos y Alemania. Todas estas experiencias la han convertido en una de las 50 mujeres más influyentes en la categoría cultura, según la revista Forbes. Hoy, además de estudiar canto lírico, Clarita cumple su sueño de ser maestra, replicando lo aprendido y destacando que la música le ha permitido fortalecer su autoestima y confianza.

“No tengan miedo de soñar en grande, ningún sueño es imposible. Con dar el primer paso ya están haciendo mucho. Poco a poco se logran grandes cosas y siempre habrá personas que velarán por nuestro bienestar. Inténtenlo”.

El liderazgo y empoderamiento que Heidy y Clarita han alcanzado son claros ejemplos del impacto transformador que buscamos en Sinfonía por el Perú. A través de la música, estas jóvenes no solo han desarrollado habilidades artísticas, sino también cualidades esenciales como la resiliencia, la confianza en sí mismas y la capacidad de inspirar y guiar a otros. Heidy, con su activismo y vocería en espacios públicos y políticos, y Clarita, con su labor social y educativa, son modelos de cómo las niñas y jóvenes pueden convertirse en agentes de cambio en sus comunidades. Este liderazgo empoderador es el reflejo del #EfectoSinfonía: un proceso en el que las niñas descubren su potencial, toman acción para mejorar su entorno y asumen el reto de construir un futuro más justo y equitativo. En Sinfonía, trabajamos para que más niñas y adolescentes puedan seguir este camino de transformación personal, utilizando el poder de la música y el arte como herramientas para generar un impacto positivo en su vida y en la sociedad.

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