III Aniversario del Programa de Madres y Padres Brigadistas de Sinfonía por el Perú
Del 10 al 14 de noviembre, celebramos con orgullo el III aniversario del Programa de Madres y Padres Brigadistas, una iniciativa fundamental de Sinfonía por el Perú que reconoce y visibiliza la labor voluntaria de más de 300 madres y padres comprometidos con el soporte y apoyo hacia nuestra organización, y que día a día colaboran con el exitoso funcionamiento de nuestras sedes en todo el país.
¿Qué es el Programa de Madres y Padres Brigadistas?
Este programa — formalmente presentado en 2022 — convoca a madres, padres, familiares o apoderados de los beneficiarios para que, de modo voluntario, participen activamente en el funcionamiento de los núcleos y módulos de Sinfonía. Su objetivo es apoyar diversas tareas esenciales: desde la seguridad y acompañamiento en sede, hasta la ayuda en la organización de actividades, eventos, y el bienestar general de los niños, niñas y jóvenes. A su vez, el programa no solo busca cooperación logística, sino generar una comunidad donde las familias generen cualidades y virtudes positivas, como el sentido de pertenencia el compromiso, el empoderamiento personal, y en donde compartan experiencias significativas con otros padres. Así, contribuyen activamente al tejido comunitario que permite que la formación musical sea mucho más que una clase: una experiencia de vida, integración y cuidado.
De esta manera, las madres y padres brigadistas representan un pilar clave para el éxito de nuestra misión institucional: transformar vidas a través de la música, garantizando espacios de protección, pertenencia, aprendizaje y construcción en comunidad.











Semana de celebración: talleres y actividades
Durante la semana de aniversario, se llevaron a cabo una serie de talleres formativos, diseñados no solo para reconocer la labor voluntaria, sino también para fortalecer capacidades personales y comunitarias entre los brigadistas:
- Lunes 10: Taller de Emprendimiento, a cargo de la Pontificia Universidad Católica de Chile, gracias a la alianza con Parque Arauco y su área de sostenibilidad. Todos los participantes recibieron certificación por su participación.
- Martes 11: Taller sobre Nuevas Masculinidades, conducido por la Gerencia de Intervención Social de Sinfonía por el Perú — una reflexión profunda sobre el rol activo, responsable y positivo del padre o figura paterna en el hogar y la comunidad.
- Miércoles 12: Taller de Prevención de la violencia, desarrollado por la Unidad de Protección Especial del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), promoviendo conciencia, acompañamiento y herramientas para la protección de las familias.
- Jueves 13: «Familias que inspiran”, facilitado por Experiencias La Licuadora* — un espacio de inspiración, reconocimiento de logros personales y colectivos, y fortalecimiento de autoestima.
- Viernes 14: Clausura de la semana — cada sede celebró un homenaje especial. Nuestra directora ejecutiva, Gabriela Perona, y la gerente de Intervención Social, Jessenia Pacheco, se dirigieron de forma virtual a todas las sedes reunidas, agradeciendo su compromiso, dedicación y corazón voluntario. Durante este momento, se entregaron diplomas y regalos simbólicos, y cada sede compartió un espacio de confraternidad, reconocimiento y celebración.
*Experiencias la Licuadora es una empresa que a través de su iniciativa «Red solidaria» lideró este taller, acompañándonos, a la vez, durante toda la semana a través de dinámicas*
Significado y valor del programa
Este aniversario reafirma un eje clave en nuestros procesos y experiencias para la transformación social: el programa de madres y padres brigadistas no es una función secundaria, es el corazón comunitario de Sinfonía por el Perú.Su participación permanente asegura que las sedes funcionen con seguridad, organización y sentido de pertenencia, permitiendo que niñas, niños y adolescentes vivan la música en espacios seguros, cálidos y constantes.
De esta manera, la semana de celebración no solo fue un reconocimiento simbólico, sino una reafirmación del valor del voluntariado, de la comunidad y de la construcción colectiva de un proyecto social y cultural transformador.
Este III aniversario nos invitó a renovar nuestro agradecimiento profundo a cada madre y padre brigadista: su compromiso, su tiempo, su cariño y su convicción hacen posible que la música —y con ella, esperanza, sueños y transformación— llegue a miles de jóvenes en todo el Perú. Su labor es fundamental para continuar construyendo espacios de desarrollo, protección, comunidad y futuro.
