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Sinfonía por el Perú cerró el CADE Educación 2026 destacando el impacto transformador de la música en los aprendizajes ​

Sinfonía por el Perú cerró el CADE Educación 2026 destacando el impacto transformador de la música en los aprendizajes

La organización clausuró la 18.ª edición del foro educativo con una conferencia magistral de su directora ejecutiva, Gabriela Perona Zevallos, y una destacada presentación del Coro de Cámara del Programa de Formación Avanzada. 

El pasado jueves 13 de agosto, Sinfonía por el Perú tuvo a su cargo el bloque de cierre de la 18.ª edición de CADE Educación, el foro educativo más relevante del país, organizado por IPAE Acción Empresarial. El encuentro, realizado en el Auditorio «Ing. Antonio Blanco Blasco» del Colegio de Ingenieros del Perú, en San Isidro, congregó a más de 700 líderes, especialistas y gestores educativos bajo el lema “Enseñar a aprender: La ruta que la educación del Perú necesita”. 

Frente al contexto de emergencia educativa nacional, el foro propuso una ruta estratégica orientada a garantizar la calidad de los aprendizajes fundamentales y dotar a estudiantes y docentes de competencias, herramientas y valores éticos indispensables para responder a los constantes cambios del entorno. 

El arte y la música como pilares para el desarrollo integral 
En la sesión plenaria de clausura, bajo la ponencia titulada «Educación con propósito», la directora ejecutiva de Sinfonía por el Perú, Gabriela Perona Zevallos, planteó una profunda reflexión sobre los fines de la educación contemporánea. Partiendo de la pregunta ¿Para qué educamos?, Perona sostuvo que, en un contexto global marcado por la aceleración tecnológica, la inteligencia artificial y la incertidumbre, el sistema educativo no puede limitarse a la transmisión y memorización de contenidos ni a la preparación para pruebas estandarizadas. Por el contrario, subrayó la urgencia de formar personas capaces de pensar críticamente, adaptarse al cambio, dialogar y ejercer una ciudadanía activa mediante el desarrollo de habilidades transferibles.  

Durante su exposición, destacó que la práctica musical colectiva incide de forma directa en los procesos cognitivos: el entrenamiento continuo de la atención, la memoria, la coordinación motriz y el reconocimiento de patrones potencia de manera comprobada las competencias en comprensión lectora y razonamiento matemático. Asimismo, resaltó el valor pedagógico del ensayo musical frente al error, un proceso donde la repetición y la corrección constante transforman la equivocación en un estímulo de superación y perseverancia, fortaleciendo la autoeficacia y la percepción del propio potencial.  

Respaldada en la trayectoria de 15 años de la organización —que anualmente acompaña a más de cinco mil niñas, niños y jóvenes en el país—, la ponencia presentó evidencia técnica basada en evaluaciones de impacto. Entre los principales hallazgos, se demostró una reducción del 29% en los niveles de agresividad, así como incrementos del 34% en la autoeficacia escolar, 30% en la autoestima, 20% en la creatividad y 19% en la perseverancia, sumado a un 95% de familias que reportan una mayor cercanía y comprensión en el hogar.  

Finalmente, Perona enfatizó que la orquesta y el coro funcionan como espacios diarios de convivencia ciudadana, donde se ejercita la escucha activa, la cooperación y la construcción colectiva entre personas diversas:

«Frente a la emergencia educativa, no podemos limitar el aprendizaje a memorizar contenidos o aprobar exámenes. Las artes no decoran la educación: la completan. La práctica musical colectiva fortalece la atención, el pensamiento crítico, la resiliencia ante el error y la capacidad de construir en comunidad. En Sinfonía por el Perú la música es la plataforma, pero el propósito supremo es el desarrollo integral, la libertad y la formación de ciudadanas y ciudadanos capaces de transformar su realidad».  

— Gabriela Perona Zevallos, directora ejecutiva de Sinfonía por el Perú.

Cierre artístico a cargo del Programa de Formación Avanzada 

Inmediatamente después de la intervención institucional, el Coro de Cámara del Programa de Formación Avanzada (PFA) de Sinfonía por el Perú ofreció una muestra artística de 15 minutos en escena. La delegación estuvo integrada por 30 jóvenes cantantes del elenco y su director musical, Juan Carlos Bersague. 

La presentación inició de manera dinámica con el ingreso del elenco y su director desde la parte posterior del auditorio hacia el escenario mientras interpretaban Tiempo para un tiempo, obra de Roberto Valera con arreglo de Conrado Monier. El programa musical continuó con una selecta muestra de piezas del repertorio tradicional peruano y latinoamericano: el vals La flor de la canela, de Chabuca Granda con arreglo de Guillermo Nava; el clásico O pato, de Texeira y Jaime Silva; y el son Yerberito moderno, de Néstor Mieres con arreglo de Guillermo Nava.

Con esta participación, Sinfonía por el Perú reafirmó ante la comunidad educativa su compromiso de posicionar la educación artística de calidad como una herramienta indispensable y de alto impacto para la transformación social, la equidad y el desarrollo del país. 

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